Hoy es viernes y los viernes nos permitimos un post especial, diferente. Hoy quiero hablarte del placer de la vida, del placer de las cosas sencillas. Hoy vamos a dar un homenaje a la vida a paso lento, vivimos demasiado acelerados, siempre corriendo de un lado para otro y sin apenas darnos cuenta de los días que pasan. Cuantas veces nos decimos «pero que rápido pasa el tiempo»……vamos tan rápido que siempre estamos pensando en el mañana y por ello nos perdemos momentos del presente, sabores, olores………
Hoy es el día perfecto para empezar a bajar la marcha, el fin de semana está cerca y hoy te recomiendo una visita al mercado. No estás cansado de Centro Comercial? (que conste que no tengo nada en contra de éstos) pero hoy prefiero rodearme de la gente y los comercios de toda la vida, allí el ritmo es diferente, más pausado. Es una buena forma de llegar a los alimentos de temporada: verduras, frutas… (investiga y pregunta por su procedencia, propiedades…etc, todas nuestras tenderas tienen mucha sabiduría) y de proteger y apoyar a la producción local.
HOY NOS VAMOS DE COMPRAS AL MERCADO
También quería compartir contigo, una iniciativa que conozco desde hace poco tiempo pero que me parece muy interesante y que todos deberíamos contribuir a difundirla.
Se trata del PROGRAMA KM0 y SLOW FOOD
¿Te suena?
MOVIMIENTO INTERNACIONAL PARA LA TUTELA Y EL DERECHO AL PLACER. Es una referencia para vivir una vida sin prisas, comenzando por la mesa.
Slow Food ha impulsado el movimiento Slow Cities, una agrupación espontánea de pueblos y ciudades con el compromiso de incrementar la calidad de vida de sus ciudadanos, especialmente (pero no sólo) en lo que respecta a la alimentación. Las ciudades lentas se mantienen fieles a unas normas que mejoran la calidad de vida: restricciones al tráfico en los centros urbanos, políticas de infraestructuras respetuosas con las características de la localidad, etc. Las ciudades lentas salvaguardan los alimentos tradicionales promoviendo espacios y ocasiones para el contacto directo entre consumidores y productores. Existen ciudades lentas desde Noruega hasta Brasil, y varias decenas de ellas sólo en Italia.
Cuentan con una red de cocineros y restaurantes por toda España comprometidos con esta forma de vida y con unas normas básicas, entre ellas:
- Deberá comprar, como mínimo, a cinco productores de tipología diferente, que estén establecidos a menos de 100km del restaurante, como mínimo, uno de éstos deberá producir verduras.
Mientras de dejo con la sesión fotográfica de mi última visita al mercado de Bueu (otro día te hablaré más a detenidamente de toda esta zona)
¿Que te parece la iniciativa? nos unimos al slowfood.
Feliz viernes¡¡!!
Anabel




















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